Fuerteventura La Gomera Gran Canaria El Hierro Lanzarote La Palma Tenerife

 

Las Canarias son un grupo de siete islas mayores situadas en el Atlántico Norte, entre 20º37’ – 29º23’ latitud N y 13º20’ – 18º16’ longitud W. Su superficie total es de 7.542 km2 lo que convierte a este archipiélago en el mayor de Macaronesia, es también el más cercano a la zona continental; poco menos de 100 km lo separan de la costa occidental africana. Además de las siete islas mayores (La Palma. El Hierro, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fueteventura), tiene cuatro menores, deshabitadas: Lobos, Graciosa, Alenza y Montaña Clara y dos islotes: Roque del Este y Roque del Oeste o del Infierno. Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife vienen a representar el 70% de la superficie total emergida del archipiélago. La edad geológica de las islas oscila entre los 21 millones de años de Fuerteventura, en la parte oriental del archipiélago, y los 800.000 años de El Hierro, la más occidental de sus islas. El punto más elevado es el Pico del Teide (Tenerife) que, con sus 3.718 m, también lo es de todo el territorio español y de toda Macaronesia; a éste le sigue el cercano Pico Viejo, con 3.136 m, y el Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, con 2.423 m de altura. El volcanismo, que dio origen al archipiélago, permanece aún activo y la erupción más reciente ha sido la del volcán Teneguía (La Palma), en 1971.

El clima de las Canarias es suave, con temperaturas medias que en el verano oscilan de 20-23 ºC y en el invierno de 17-20 ºC. La humedad relativa varía en función de la altitud, orientación y estaciones; la humedad media oscila del 70-80%. La pluviosidad, como en el caso de las Azores, se incrementa de este a oeste.

 

 

 

Flora y vegetación

La flora vascular de las Canarias está integrada por 2.037 especies de plantas de las que un 46% son introducidas. De la flora autóctona, casi el 50% son endemismos. Las islas con un mayor número de endemismos son Tenerife, con 297 especies, y Gran Canaria con 214 y las que albergan un número menor son las más cercanas al continente africano: Lanzarote con 74 y Fuerteventura con 81.

Desde un punto de vista general, se puede decir que la vegetación de Canarias se dispone en tres pisos: basal, montano y de alta montaña canaria. El basal se sitúa entre el nivel del mar y los 300 m aunque, según las zonas, puede llegar hasta los 400 m. La alta insolación y baja pluviometría condicionan sul clima seco y cálido. Las formaciones más características del mismo son los cardonales y tabaibales, con especies como Euphorbia canariensis (el cardón), E. balsamifera (tabaiba dulce), Launea arborescens (la aulaga) y Plocama pendula (el balo), entre otras. En las cotas más altas del mismo se desarrollaba antaño una zona de transición, hoy casi perdida, con especies como Dracaena drago (el drago), Phoenix canariensis (la palmera canaria) o Juniperus phoenicia (la sabina). Por encima de los 400 m y hasta los 1.800, se sitúa el piso montano que en la vertiente norte, con un clima fresco y húmedo, se presenta cubierto de laurisilva y fayal-brezal; es lo que se conoce como “monte verde”. En cotas superiores a los 1.400 m, con un clima más seco, se instala un pinar de Pinus canariensis. En la vertiente sur de las islas, más seca y soleada, en este piso se instala únicamente el pinar de pino canario. Entre las especies más típicas de la laurisilva destacaremos: Laurus novocanariensis (el laurel), Persea indica (el viñátigo) y Picconia excelsa (el palo blanco). El nombre de la otra formación, fayal-brezal, hace referencia a su composición florística integrada principalmente por las fayas (Myrica faya) y los brezos (Erica arborea y E. scoparia). En lo que respecta a los pinares ocupan su mayor extensión en las vertientes sur y su componente principal, como hemos dicho, es Pinus canariensis, a veces mezclados con especies alóctonas, como Pinus radiata y Pinus halepensis, consecuencia de las repoblaciones forestales. El tercer piso de vegetación, el de la alta montaña canaria, se sitúa por encima de los 2.000 m de altura y solo está presente en las dos islas más altas del archipiélago: Tenerife y La Palma. Se trata de un matorral formado principalmente por leguminosas entre las que destacan Spartocytisus supranubius (la retama del Teide) en Tenerife y Adenocarpus viscosus (el codeso del Pico) en la Palma. Este piso de vegetación con un clima seco, que soporta una fuerte insolación y oscilaciones muy bruscas de temperatura, es especialmente rico en endemismos.

 

Biota de corticiáceos

Hasta el momento el número de especies citadas para el archipiélago canario es de 266. En gran medida, gracias a los significativos trabajos de Rodríguez-Armas & Beltrán-Tejera (ver bibliografía) y sobre la base del conjunto de los datos disponibles (Beltrán Tejera in Izquierdo, Martín, Zurita & Arechavaleta (Eds.), Lista de las especies silvestres de Canarias (hongos, plantas y animales). Gob. Canarias. 2004) se puede decir que la biota de los corticiáceos canarios presenta afinidades, en cuanto a su composición, con la de la Península Ibérica y norte de África, lo que podría interpretarse como el resultado de una eficiente dispersión a media distancia –entre las costas africanas y el archipiélago— a finales del Terciario cuando algunas de las plantas leñosas ahora presentes en el mismo –Laurus novocanariensis, Persea indica y Pinus canariensis, entre otras— lo estaban también en la flora del sur y oeste de Europa así como en la del norte de África.

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